jueves, 21 de febrero de 2008

El mayor dique flotante del mundo

Es increíble lo que hacemos nosotros los técnicos: http://www.finanzas.com/id.4343518/noticias/noticia.htm (por supuesto que no tengo nada que ver con esta disciplina, pero por darle un poco de coña al asunto...)

Dragados ha construído el mayor dique flotante del mundo, que se colocará en el puerto de Mónaco con el fin de permitir el amarre de embarcaciones de tamaño mucho mayor al actualmente permitido. Adicionalmente contiene unas 400 plazas de aparcamiento y por supuesto espacio para comercios.

Consta de una plataforma en tierra que incorpora una rótula que permitirá el ensamblaje con el dique flotante. El dique, de 165.000 toneladas, 350 metros de longitud y 30 metros de ancho está pensado para resistir todo tipo de olas (de las esperables en el Mediterráneo) y durar cien años. Con ello Dragados se embolsa 150 millones de euros.

Resumen

Rótula

Cada vez me fascinan más las obras de ingeniería, y en particular desde que la Sexta ha tenido la buena idea de mostrar documentales al respecto.

Otras obras impresionantes:

Un hipotético túnel transatlántico entre New York y Londres en cuyo interior podría circular un tren magnético a 5000 Km/h!!!!

El ya famoso puente de Millau, en Francia. Me pregunto cuándo se podrá amortizar esta obra faraónica.

La torre Al-Hamra de Kwait. Aunque nuestra Alhambra es mucho más bonita: Qal'at al-hamra (Fortaleza Roja)

6 comentarios:

Bowman dijo...

Me encantan las proezas de ingeniería (y los documentales de la sexta también, qué casualidad), pero en vez de un dique para que los ricahos puedan amarrar sus yates ¿no podría gastarse el dinero en, por ejemplo, sitemas de contención que hubiesen evitado las inundaciones de Nueva Orleans?.

Ahora los capullos podrán aparcar sus floalting palaces en una rancia y caduca ciudad casposa, pero algunos nos quedaremos sin conocer en la vida el ambiente de Bourbon Street...

Y eso sólo sin contar (lo más importante) las desgracias humanas, como las originadas por los maremotos en Asia-Pacífico.

Dinero no habrá, pero para tontadas... para eso sí.

diaouled dijo...

Mi admiración se refería exclusivamente a la parte técnica de estas construcciones. Claro que un dique para ricachones moralmente no es sano, como tampoco lo son las islas artificiales de Dubai ni... las carreras de Fórmula 1!

Así que como no vamos a solucionar el hambre en el mundo, ni la malaria ni nada hasta que a los cuatro que mandan no les salga de las narices, y como siempre habrá pobres y ricos en esta civilización, seguiré con la fascinación por la técnica y simplemente pasaré de pensar en lo injusto de que sólo unos pocos concentren todo el dinero y el poder. La avaricia es ilimitada, como la entropía y la miseria, así todo se compensa.

Natacha dijo...

Qué pasada. Claro, ¿os imagináis el dinero que van a recaudar por esos amarres?
Me ha gustado el túnel. No estaría nada mal, viajar a nueva York así.
Y en cuanto a Dubai... Ese lugar no es descriptible con palabras...
Un beso
Natacha.

diaouled dijo...

Natacha, yo me conformaría con que la autovía de Huelva llevase tres carriles a su entrada en Sevilla y que la gente espabilase un poco con el coche, sobre todo cuando llueve, que se quedan pasmaos (soy nacido y crecido en Madrid, qué le voy a hacer!)

Mientras tanto seguiremos admirando las obras ajenas.

Besos a tí también y gracias por el comentario.

Bowman dijo...

Jo, con lo de la Fórmula uno me has pillado
Menos mal que cada día me gusta menos (y con la boca pequeña digo: ahora me van las Superbikes).

:D

diaouled dijo...

Se dice en muchos sitios, bowman, que siempre habrá pobres y siempre habrá pobreza. A lo mejor si hubiera nacido sudanés no viviría más de cuarenta años pero es posible que fuese más feliz que en el mundo desarrollado que me ha tocado vivir y sufrir... Siempre envidiamos lo que no tenemos y nos olvidamos de los otros, de los pobrecitos pobres y de los pobrecitos ricos, de los pobrecitos maestros y los pobrecitos niños... en fin, que todo es relativo. A mí la Fórmula 1 me gusta pero porque ha habido un españolito -imbécil o no, pero ahí ha estado- que nos ha levantado la pasión, a nosotros que tan quebrados andamos con el deporte rey cada vez que salimos de las fronteras patrias. Me pregunto: ¿no sería mejor que el deporte rey fuera otro? Somos -¡jeje!, ¡somos!- campeones del mundo en muchas otras cosas y ¡tenemos que estar encoñados con el fútbol! El fútbol, deporte -en sus categorías superiores- de ultramillonarios niñatos que le pegan a un balón si les apetece y si no despiden al masajista.

Como dijo el genial e insoportable maestro de actores y directores: ¡a la mierda!